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jueves, 17 de julio de 2014

Emily y su enorme lirismo

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Me encierran en la Prosa -
Igual que de Pequeña
Me mandaban al Cuarto de los Trastos -
Pues les gustaba 'quieta' -

¡Quieta! Si hubieran atisbado -
Y visto - divagar - a mi Cerebro -
Hubieran de tal guisa a un Pájaro alojado
en la Perrera - por Traición -

Le basta a él con querer
Y sin esfuerzo, cual Estrella
Abolir su Cautividad -
Y reírse - me basta a mí lo mismo -

Emily Dickinson 
(edición bilingüe de Margarita Ardanaz) 
Ed. Catedra 

Imagen cogida de http://www.teenreads.com/features/side-by-side/side-by-side-emily-dickinson

miércoles, 11 de enero de 2012

Arthur Rimbaud

He soñado con Rimbaud.
El joven poeta. La precocidad. La poesía de la rebeldía.
Con apenas 15 años escribía como si llevara toda una larga vida haciéndolo.
He soñado con su juventud llena de fuerza.
Con sus ojos de placer.
Con sus poemas. Con Patti Smith leyendo sus escritos en el siglo XXI.





Me empeño terriblemente en adorar la libertad libre- escribía el 2 de noviembre de 1870



Recuerdo (fragmento)

El agua clara; como la sal de las lágrimas de la infancia,
el asalto al sol de las blancuras de los cuerpos femeninos;
la seda, en tropel y de pura azucena, de las oriflamas
bajo los muros que resguardaron a alguna doncella;
el retozar de los ángeles


viernes, 16 de diciembre de 2011

Poemas: Fragmentos


Después de recordar películas de hace ya veinte años,
asocio algunos retazos de  poemarios 
que no me abandonaron en aquella época.
 Libros en el bolsillo de la trenka.
Fragmentos. 




Ahora es el ritmo del invierno
quien me clava sus ojos entre las uñas
y el cielo.
lo demás poco importa.
Sólo aquellos pasos absorbiendo mi cuello de niebla
al borde bellísimo de sus sirenas y abismo.

                                                           Almudena Guzmán, 1964

Tenemos dos ojos
porque
no sabemos ver.
Tenemos dos manos
Porque
Nada logramos aferrar.
Tenemos dos piernas
Porque
No nos sostenemos.
Tenemos una boca para errar.
De rodillas en el suelo,
Una mano cerrando
Los labios,
La otra velando
Los ojos:
Es la forma de comenzar.
                                    
                                  Héctor Murena, 1923 - 1925.




El poema decía  
que el amor siempre
Siempre
nos devuelve la vida
¿Quién era aquel poeta
que murió, viejo, tan viejo
sin saber nada del amor?  

     Charo Ruano, 1957